domingo, 4 de septiembre de 2011

Comienzo del curso

En uno de los últimos comentarios (http://upsasalamanca.blogspot.com/2011/07/la-comunicacion-alumnos-profesores-en.html) hablaba de las solicitudes de información sobre el temario o los exámenes durante el mes de agosto entre el alumnado y el profesorado. En este comentario, vuelvo sobre el tema. En los dos primeros días de curso, jueves y viernes, no he tenido tiempo de hablar con otros compañeros, así que aquí va mi experiencia únicamente.
En agosto, he recibido cinco o seis correos solicitando información sobre los exámenes. Como no me cuesta mucho darle a "responder" y añadir unas líneas, a todos les he contestado, quizá no con la rapidez del curso puesto que no he mirado el correo todos los días. Bueno, debo matizar que uno no lo he contestado porque debía responderle otro profesor. El emisor envió el correo a varios, pero no era mi asignatura, así que no respondí para evitar posibles errores con el responsable de la asignatura.
Las preguntas recibidas son:
  • ¿El temario es el mismo?
  • ¿Qué prácticas o trabajos debo entregar?
  • ¿Qué tengo que hacer porque me coinciden dos exámenes el mismo día?
El correo más sorprendente, de un alumno de otro grado diferente a los de Comunicación, lo reproduzco a continuación (omitiendo el nombre del autor): "Voy a presentarme al examen de Septiembre (sic). Me gustaría saber en que (qué) va a consistir el examen; que por cierto sé que es el dia 9 de septiembre pero no sé la hora ni el aula. Sin mas (sic) muchas gracias por todo y espero que haya pasado un buen verano".
En primer lugar, debo decir que es la única persona que al menos introduce un aspecto de empatía con el destinatario al preguntarle por su verano y desear que haya sido bueno. Todos los demás, hacen la pregunta sin más. Hay otro alumno que pide disculpas por solicitar la información tan tarde, pero nada más.
Conclusión: la mayoría no sabe escribir un correo electrónico con un mínimo de educación, que supere simplemente la corrección.
En segundo lugar, solo una persona ha dado las gracias por haberle contestado. ¡Sorprendente!
Conclusión: el profesor me tiene que contestar y punto. ¡Cierto! Ahora bien, cuando un dependiente nos despacha una barra de pan también solemos darle las gracias o si el médico nos examina una herida, terminamos dándole las gracias. ¿Lo harán estos alumnos? Si es así, por qué no se la dan a los profesores que les despachan la información.
En tercer lugar, me sorprende que se demande la información con tan poco tiempo. El correo más sorprendente ha sido el que he reproducido. Una alumna demanda todo el temario 15 días antes del examen. Me pregunto: ¿cree que tiene probabilidades de aprobar? ¿Será justo que apruebe sin haber realizado ninguno de los trabajos que durante el curso hicieron sus compañeros?
Conclusión: los profesores nos movemos en una franja muy fina para determinar la idoneidad o no de los conocimientos de un alumno, especialmente en aquellas asignaturas con un alto componente práctico.
Esta información solicitada a última hora es el reflejo de lo que hacemos en muchas ocasiones en la sociedad española: todo a última hora, en el límite del tiempo, como el tercer gol de España ante Chile en el útimo encuentro amistoso.
Bienvenidos a este curso, lectores y lectoras.

 

 

 

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