El título de este comentario viene motivado por dos anécdotas. Vamos con la primera.
Antes de las vacaciones de Navidad encargué a los alumnos de primero de Periodismo un trabajo. Consistía en analizar la estructura de 20 noticias: cómo estaban redactados los titulares, cómo se planteaban las entradillas, cómo presentaban los datos en el cuerpo del texto. Debían entregar los análisis el primer día de clase común, es decir, el lunes día 9.
Como siempre ha habido personas que no lo han entregado el día señalado. Las excusas, las habituales: "Mi avión se ha retrasado"; "El autobús desde XXX me ha perdido la maleta con el trabajo"... Bueno, nada que no se pueda resolver.
Ahora bien, lo que más me ha impresionado es que algunos alumnos hayan entregado su trabajo escrito a mano. Es verdad que cuando encargué esta actividad no lo especifiqué, porque me parece que es obvio que un universitario -y más en la era de los ordenadores- debe entregar sus trabajos -salvo que se especifique lo contrario- escritos con ordenador. Han sido tres o cuatro, pero no deja de sorprenderme.
Vamos con la segunda anécdota.
En la clase de grupo a la que acuden todos los alumnos de segundo de Periodismo les expliqué una práctica que debían realizar: una entrevista a una persona del lugar donde fueran a pasar las vacaciones de Navidad. La debían traer escrita en word para después encajarla en la maqueta establecida a tal efecto en los seminarios. Mi sorpresa ha sido mayúscula cuando algunos alumnos (pocos, la verdad) han pensado que como había dado las explicaciones en un grupo en el que estaban todos iban a realizar el trabajo en ese mismo espacio: ¿cómo? si no hay ordenadores, estos solo están en las aulas destinadas para los seminarios.
No es muy grave, porque en vez de editar la entrevista esta semana lo harán la próxima y problema resuelto.
Ahora bien, vuelve a asaltarme la duda: ¿cuánta información hay que indicar al encargar un trabajo?
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Creo q la información es exacta. Cuando nosotros pasamos por la UPSA hubiera entendido perfectamente q la primera practica era a ordenador y la segunda había q llevarla hecha ya. A mi lo q me ha sorprendido es como molan las practicas q hay q hacer ahora. Bien. Practica, practica. A tope. De eso se trata. Un abrazo gigante y ojalá cuando esos chavales terminen no haya esta crisis terrible q todo se come. Periódicos, trabajos, ilusiones. Un abrazo fuerte!!!
ResponderEliminarLo que llama de verdad la atención es que el profesor de la asignatura no sepa puntuar de acuerdo a su condición, y que el primer “como” del penúltimo párrafo lo esciba con tilde cuando no debería llevarlo. Supongo que tampoco es muy grave y que lo resolverá la próxima vez, pero a mi también me asalta la duda: ¿cómo es posible que un catedrático que debería ser ejemplar en su manejo del lenguaje pueda publicar un artículo con faltas y erratas?
ResponderEliminarA mi anónimo comentarista. Gracias por indicarme el error. Ya está corregido. Le sugiero que también corrija su "mi" porque lleva tilde.
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