Hay dos tipos de defensa de tesis: la española y la eclesiástica. Las dos son iguales en cuanto a requisitos: créditos de investigación, trabajos, tesis escrita con el mismo rigor. La diferencia está en el tribunal que la examina. Para la civil, la primera, se necesitan, al menos, tres profesores de otras universidades. En la eclesiástica, todos los miembros del tribunal pueden ser de la Pontificia.
La de ayer, de una señora colombiana, Clara Pardo, era eclesiástica. En el tribunal estuvimos Miguel Ángel Hernández, Ana Lucía Echeverri, Rosa Pinto, Pilar Pérez y yo. La verdad es que fuimos más exigentes que en otras tesis civiles. Las observaciones, todas ellas acertadas, quedaron sobre la mesa y pudieron ser agradecidas y comentadas por la doctoranda.
La tesis abordaba la calidad de la información sobre salud (en concreto sobre tres puntos de los objetivos del Milenio) en la prensa colombiana. Uno de los aspectos más interesantes es un catálago de indicaciones para mejorar la calidad de la información. Como siempre, la tesis abrió en mí un debate sobre algunos temas:
- ¿Existe una graduación en la calidad o sólo hay calidad máxima o ausencia de calidad?
- ¿Por qué seguimos utilizando una clasificación de los géneros que no se ajusta a la realidad?
- ¿En qué medida existen diferentes tipos de ética periodística?
En breve tiempo, qué bien, habrá otras dos tesis más.
- Luis Alfredo Santibáñez Torrejón: Brecha digital en los profesionales chilenos: Diferencias inter-grupos respecto de la segunda brecha digital, la percepción de los sujetos respecto a ella y su eficacia real, dirigida por Miguel Ángel Hernández.
- Álvaro Mateos, sobre un periódico abulense durante la segunda república, dirigida por otro profesor de la Universidad Rey Juan Carlos.

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